Televisores curvos: ¿Merece la pena una TV curva?

televisor curvo

Empresas de reconocimiento notable en el campo de la electrónica y la tecnología en general como LG, Panasonic o Samsung aún siguen invirtiendo grandes capitales en el desarrollo de televisores curvos, pero, ¿en realidad vale la pena adquirir un televisor curvo? ¿Cuáles son los pros y contras de contar con estos televisores en la sala o en tu habitación?

Diferentes modelos de televisores curvos desarrollados por marcas grandes como Samsung cada vez son más habituales de ver en el mercado e incluso ya en algunos hogares, sobre todo en estos momentos en que su precio ha venido bajando poco a poco.

En el siguiente artículo te enseñaremos todos los pros y los pocos contras con los que cuentan los televisores curvos si estás pensando en adquirir una en algún momento ¿Realmente necesitas un televisor curvo? Aquí te resolveremos esa duda.

Pros de los televisores curvos

A pesar de que son muchas las ventajas que estos televisores tienen para ofrecer tanto a nivel doméstico como empresarial, aquí destacaremos algunos de los más populares:

Experiencia verdaderamente cautivadora

Uno de los argumentos que se tiende a valorar mucho más al momento de adquirir un televisor curvo es la experiencia inmersiva que ofrece. El diseño de los mismos hace parecer que todo lo que se emite te rodea, haciendo que te concentres plenamente en lo que observas en la pantalla.

Gran profundidad

Los televisores curvos dan la sensación de que te encuentras frente a una pantalla 3D debido a que la percepción que se tiene logra modificarse a tal punto de afectar la sensación de profundidad. En el caso de Samsung, estos televisores permiten configurar el contraste de cada una de las secciones de la pantalla a fin de incrementar esta sensación de profundidad.

Distancia de visión uniforme

Nuestros ojos no son planos, por lo cual, al contar con un televisor curvo es posible imitar la forma que tienen los ojos, haciendo que la imagen se transmita con una efectividad mayor. Esto es claramente perceptible cuando los televisores curvos tienen una pantalla muy grande y nos ubicamos a unos 2 o 3 metros de distancia.

Un contraste mayor

Las pantallas de los televisores curvos hacen que la luz procedente de la pantalla se enfoque en dar, de una manera más directa, con los ojos del usuario a fin de conseguir un mayor contraste. Este contraste puede aumentar entre 1.6x y 1.9x en comparación a las pantallas de los televisores convencionales.

Mayor campo de visión

El hecho de que los bordes de la imagen se doblen dado el diseño de estos televisores hace que se tenga la sensación de estar observando una imagen mucho más amplia de lo que se podría percibir en los televisores convencionales.

Contras de los televisores curvos

No todo lo que brilla es oro, sin embargo, a pesar de que estos televisores no son perfectos son muy pocos los contras que presentan. Como muestra te mencionaremos tan solo algunos de los más frecuentes.

Reflejos exagerados

Cualquier tipo de fuente emisora de luz, sobre todo aquellas que se encuentren opuestas al televisor, van a generar reflejos sobre las los televisores curvados sobre un área más amplia en comparación a los televisores planos.

Ángulos de visión limitados

Si llegas a superar un ángulo determinado que se ubique entre los 30 grados, vas a observar una definición peor de la pantalla, así que para disfrutar de estos modelos lo recomendable es verlo viendo de forma recta.

Son un poco grandes

Realmente son grandes. Como mínimo para disfrutar de todos sus beneficios es recomendable adquirir un televisor curvo de entre 55 y 65 pulgadas. 

¿Son factibles los televisores curvos?

Según la opinión de los profesionales, esta es una opinión muy subjetiva. Es necesario tomar en consideración ciertos factores antes de adquirir un televisor curvo, sobre todo el hecho de que tienen un precio mucho más elevado que los planos. Además, de que las dimensiones mínimas para un disfrute óptimo son 55 pulgadas, sentarse en línea recta frente a ellos para obtener las mejores imágenes y evitar a toda costa los reflejos que ciertas fuentes de luz puedan emitir.